Una antena y un equipo de radio permiten establecer conversaciones con todo tipo de personas, independientemente de su posición geográfica. En terremotos o zonas de desastres, es el único medio de comunicación.
Publicada en junio de 2010
La comunicación, en todas sus formas, permite un acercamiento entre las personas y establece vínculos entre ellas. A través de sus múltiples expresiones y por medio de distintas herramientas, los seres humanos intercambian información, dialogan o se emocionan.
Primero fue el “cara a cara”, luego aparecieron otros mecanismos que facilitaron el encuentro social: escritura, teléfono, fax, y actualmente internet, con las posibilidades de enviar correos electrónicos o chatear.
Sin embargo, y casi en forma paralela, ha coexistido otro medio de comunicación, desconocido por gran parte de la sociedad pero con una relevancia que aún continúa vigente: la radioafición.
Si nos atenemos al sentido estricto del concepto, podemos decir que se trata de la posibilidad de emitir y recibir mensajes radiados privados usando bandas de frecuencia jurídicamente establecidas. No obstante, quienes practican esta actividad saben que en realidad es algo mucho más grande, con un sentido social implícito.
Radio Club
En la capital pampeana, quienes poseen este hobby se encuentran nucleados en el Radio Club Santa Rosa, una institución sin fines de lucro que lleva más de tres décadas. Daniel Sanso, presidente de la Comisión Directiva, se refirió a los alcances de la radioafición y señaló su importancia dentro de la comunidad.
-¿Qué significa ser radioaficionado?
- Ser aficionado implica la posibilidad de comunicarse con personas de la misma región geográfica u otros países, a través de determinados equipos electrónicos, moviéndose en determinado rango de frecuencias radiales.
- ¿Quiénes pueden practicar este hobby?
- Todas las personas mayores de 12 años, que hayan realizado el curso correspondiente y obtenido la licencia habilitante. Cuando recién comienzan no es necesario tener conocimientos previos, ya que durante la capacitación se les dan nociones básicas de física, electrónica, reglamentación y telegrafía (Código Morse). Los cursos duran aproximadamente cuatro meses y se dictan todos los años.
Equipos
Respecto al equipamiento, Daniel Sanso explicó que junto con las nuevas tecnologías éstos se han ido modificando, permitiendo más posibilidades de comunicación. Si bien el Radio Club pone a disposición de los asociados los equipos necesarios, hay quienes prefieren adquirirlos por su propia cuenta, para establecer conexiones desde su hogar. Una minoría, por otra parte, decide construirlos de manera casera, para adaptarlo a sus necesidades.

Equipo antiguo casero armado por un radioaficionado.
En la instancia de capacitación previa a la obtención de la licencia, los asistentes aprenden a manipular las herramientas necesarias para luego poder comunicarse por sí mismos.
Cada enlace que establecen con otra persona, ya sea desde la misma región geográfica o desde otro lugar más alejado, queda registrado a través de una especie de tarjeta postal que ambos interlocutores intercambian. Los datos básicos que ésta debe contener son: el indicativo de cada radioaficionado, posición geográfica, frecuencia, modo de transmisión y ausencia o presencia de ruidos.
Sociedad
Si bien quienes practican la radioafición la califican como un hobby o pasatiempo, su valor social es más amplio, ya que tiene una importante dimensión social. Los operadores son capaces de apoyar a sus respectivas comunidades con comunicaciones de emergencia y desastres si es necesario. En una época donde la influencia de las redes digitales suele estar exacerbada, el único mecanismo que jamás falla es a través de las radios.
“En situaciones de catástrofe la gente necesariamente debe comunicarse por medio de este sistema. Recientemente nos tocó vivir dos situaciones que lo ilustran: los terremotos de Haití y Chile. En un primer momento no había forma de establecer vínculos por internet y la telefonía estaba caída. En ese contexto, se decidió pedir ayuda por medio de los equipos de radioafición”, relató Daniel Sanso.
Finalmente, el presidente de la institución invitó a los interesados en sumarse a esta propuesta, para que disfruten la posibilidad de “comunicarse por el placer de hacerlo”.
*María Soledad García es Licenciada en Comunicación Social
