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Historia de La Pampa

  • La Pampa es un territorio fértil en fósiles que dan testimonio de millones de años de vida de animales y plantas en este pedazo del planeta. La búsqueda, recolección, preparación y estudio de estos restos con el objetivo de darles valor científico, son actividades de las que suele tenerse alguna noticia. Sin embargo, poco se sabe acerca de qué pasa con los fósiles una vez que fueron sacados de su contexto natural, es decir de las rocas que los contenían.

  • “¿Un policía que investiga la historia? Sí, ¿por qué no?”. Pregunta y se responde Pedro Vigne, que lleva casi 25 años buscando, aprendiendo y difundiendo trazos de su amada Toay. Confiesa que le duele ver cómo todos los días se tiran y pierden pedazos de su historia. “No nos damos cuenta de que todo hace a la identidad, ¿quién va a querer lo que no conoce?”

  • La investigadora Claudia Salomón Tarquini se refirió a la situación de las comunidades aborígenes en Argentina y otras regiones. Abogó por una “sociedad inclusiva y pluricultural”.

  • Cuántos nombres se vuelven rutina cuando indican una calle de la ciudad o sobreviven en una placa olvidada de una plaza. Algunos tuvieron su circunstancial momento de fama, otros reivindican un pedazo de historia. Este es el caso de Alfonso Corona Martínez: de allí la relevancia que adquiere la tarea de rescate, conservación y estudio de sus archivos que la Universidad y la CPE desarrollan en un proyecto de extensión.

  • Actas que dan luz a hechos que hoy son memoria, pero que hace exactamente 50 años significaban todo o casi todo para la Cooperativa Popular de Electricidad. El período que atravesó los años 1951 y 1952 fue crítico en cuanto al suministro de energía, lo que obligó a mantener las restricciones del consumo domiciliario. Sin embargo, la expectativa pasó por adquirir, traer e instalar un nuevo grupo generador que ayudara a paliar la crisis.

  • “El zumbido en los oídos permaneció en el tiempo para muchos trabajadores, en algunos casos para siempre; pero de golpe todo fue silencio, un silencio total, medio que no se podía creer, la Usina estaba muda después de muchos años”. Un trabajador de la CPE, hoy jubilado, recordó las sensaciones que dejó para ellos el momento tan real como final de la etapa de la generación eléctrica.

  • Hacia 1910, y a la vista de los abusos producidos por el primer ciclo de industrialización y urbanización en Buenos Aires, el reconocido higienista Augusto Bunge proclamaba en su obra “Las conquistas de la higiene social”, la necesidad de emprender una “obra social de estricta justicia: sanear las multitudes” y mejorar el nivel material y moral para beneficiar el “protoplasma de la nación”, la población de las ciudades y de la campaña. La intranquilidad de este médico coincidía punto por punto con sus antecesores, que durante las epidemias de finales del siglo XIX gestaron y fortalecieron las instituciones sanitarias, como el Departamento Nacional de Higiene y luego la Asistencia Pública.

  • Todo movimiento que tiene objetivos de largo alcance como fue liberar un territorio nacional del tutelaje directo de un gobierno central, constituye un proceso. Esto quiere decir que no fue lineal, tuvo marchas de la mano de sectores progresistas y contramarchas conservadoras, movimientos autonomistas con diferentes métodos, no estuvo exento de ambiciones personales y se desarrolló en medio de enfrentamientos entre amigos y enemigos de la provincialización. Y fue una suma de experiencias.

  • El 6 de julio de 1930, un grupo de cuatro vecinos santarroseños empieza a darle forma al sueño de una usina popular, que pusiera fin al monopolio abusivo de la Compañía Sudamericana (SUDAM), encargada de la generación y distribución de energía eléctrica en la pequeña ciudad capital del Territorio.

  • En la Provincia de La Pampa se encuentran registradas cuatro áreas con pinturas rupestres: Cerro Chicalco, Chos Malal, Cueva de la Salamanca y Lihue Calel. Sin embargo siempre existe la posibilidad de nuevos hallazgos, dado que la topografía de la provincia involucra cantidad de afloramientos rocosos, soporte habitual donde suelen encontrarse estas manifestaciones de la cultura humana.

  • En el primer aniversario del golpe militar del 4 de junio de 1943, se estableció por el decreto Nº 14.630/44, el primer sistema de fomento industrial de la Argentina. Esta iniciativa, que dos años más tarde se convirtió en ley durante el gobierno peronista (1946-1955), se inscribía en el proceso de redefinición del rol del Estado en la economía, abierto tras la Gran Depresión del año 30, con un papel central como proveedor de servicios públicos y promotor de la actividad económica.

  • Avanza el siglo y don Tomás Mason sigue en campaña. A casi dos décadas de su fundación, Santa Rosa aún no ha resuelto satisfactoriamente la demanda de iluminación pública. Los emprendimientos ejecutados hasta la fecha, en consultas con proveedores metropolitanos, no han dado mucho resultado.

  • La provincialización de La Pampa en 1951 abrió la posibilidad a todos los pobladores de elegir a sus gobernantes y sus representantes ante la Nación. En el medio siglo precedente la única alternativa de participación fue limitada y restringida para los territorianos: sólo se podía votar a nivel comunal y no siempre con una representación o legitimidad del todo clara. Sin embargo, todo un universo de entramados públicos y privados daban densidad a una dinámica vida política lugareña.

  • La industria frigorífica pampeana ha atravesado distintas etapas, algunas de fuerte desarrollo y otras de retracción significativa, tanto que produjo el cierre de establecimientos y la pérdida de puestos de trabajo. En este trabajo se sintetiza la compleja trama desde los años 70 hasta la actualidad.

  • Tras las campañas de conquista y expoliación de las poblaciones indígenas en lo que luego sería el Territorio Nacional de La Pampa, comenzó un rápido re-poblamiento que se acompañó con la llegada de capitales y la puesta en producción de las nuevas tierras bajo una lógica agropecuaria y mercantil-capitalista. Entre un sinnúmero de modificaciones que comenzarían a tener lugar a partir de entonces, desde el punto de vista alimentario el crecimiento demográfico impactó en términos de una mayor demanda de bienes que buscaban satisfacer las necesidades –básicas y no tan básicas– de los primeros pobladores, y ya sobre la década de 1890 comenzó a resultar preocupante la alimentación del grupo productivo por excelencia: los trabajadores agrícolas.

  • Santa Rosa es apenas una aldea de poco más de ochocientos habitantes a fines del siglo XIX. Pugna afanosamente por dejar de ostentar esta condición para convertirse en una dama promisoria en la escena nacional.

  • Cuando el general Miguel Duval llegó a La Pampa en 1939, no tardó en tomar conciencia -como muchos de sus antecesores- que el verdadero poder pasaba en esos años por las municipalidades y que las limitaciones presupuestarias y operativas dejaban al gobernador un estrecho margen de maniobra.

  • Hace varias semanas, y en el marco de las luchas mapuches y la desaparición forzada de Santiago Maldonado, se ha visto y escuchado en varios medios de comunicación la reiteración de una afirmación antigua y que se da por cierta: que los mapuches (o araucanos, como también suelen decirle aún) no pueden reclamar territorios en Argentina porque sus antecesores son invasores de Chile.

  • El territorio que abarca nuestra provincia esconde misterios que cada tanto afloran con fuerza, movilizando la curiosidad y el asombro de los propios pampeanos. Personas y personajes, hechos que influyeron y decidieron la historia, fechas, lugares, sueños y frustraciones, que pueblan nuestra geografía, suelen ser rescatados desde el anonimato por el arte de quienes sienten profundamente la necesidad de conocer más esta tierra y su gente.

  • En las últimas dos décadas los pueblos originarios irrumpieron en la escena política de los países latinoamericanos, como sujetos de derecho y actores políticos con reivindicaciones legítimas. En ese marco, los estados nacionales comenzaron a legislar y producir políticas sobre la cuestión indígena, al tiempo que los propios movimientos indígenas interpelaron sobre el modo de integración al orden social vigente y las posibilidades de hacer efectivos sus reclamos. A su vez, las demandas hicieron que las comunidades buscasen nuevas formas de identificación a través de la cual reivindicarse como indio.