Nuevo 1° de Octubre es una publicación mensual y gratuita de la CPE.
La opinión de los excombatientes pampeanos

Publicada en marzo de 2012

Los acontecimientos de estas últimas semanas nos señalan que el debate profundo a treinta años del conflicto bélico del Atlántico Sur se debe dar desde una visión amplia, pluralista y fundamentalmente democrática.

Las actitudes y decisiones de los gobiernos de los países hermanos del Mercosur de no permitir el ingreso de barcos con bandera de Malvinas (porque la bandera de Malvinas es la argentina y no otra) muestran claramente que la batalla diplomática por nuestros derechos soberanos sobre las islas llevada adelante en estos últimos años, va por el camino correcto.

Declaraciones de apoyo concreto de espacios como la Unasur, la Celac, y otros bloques que se habían mantenido al margen de nuestros reclamos fundamentales, dejan claramente expuesta la actitud del Reino Unido de responder con su continua política de desconocimiento de las resoluciones de Naciones Unidas que aconsejan discutir la soberanía de las islas del Atlántico Sur. Mientras tanto, siguen adelante con la exploración de petróleo de la cuenca de Malvinas, o realizan operaciones militares con la participación del príncipe heredero, exhibiendo una actitud colonialista que nos exige una respuesta en conjunto.

La respuesta del premier británico, David Cameron, agraviante, estúpida (para indicar algún calificativo), es una señal clara de un colonialismo vetusto que, al igual que en 1982, pretende resolver sus problemas internos con actitudes belicistas, pero, hay una gran diferencia, hoy en nuestra Patria tenemos un gobierno democrático con amplio respaldo popular que reclama contundentemente un diálogo en paz.

A todo esto estamos viendo y escuchando una diversidad de opiniones. Sin lugar a dudas que todo acontecimiento político, social, económico, cultural, educativo, sanitario, bélico, tiene tantas visiones como protagonistas tuvo dicho suceso. Lo que es indiscutible son los hechos que se desarrollaron antes, durante y posterior al evento. Malvinas, y fundamentalmente el conflicto bélico de 1982, contiene todos estos conceptos.

201203 2 La causa Malvinas a 30 años de la guerra

Vista del cementerio argentino en Darwin, Islas Malvinas

La diversidad de miradas desde lo ideológico, político, religioso, moral, ético, militar, económico, a treinta años, son fiel reflejo de que Malvinas es el debate que nos debemos. Están aquellos que pretenden mantener el status quo de la historia y situar a la cuestión Malvinas y el conflicto de 1982 dentro de esa misma concepción, donde todo está dicho y nada se puede discutir. Una actitud belicista, patrioteril, autoritaria y conservadora; son los responsables de la derrota que intentaron contar otra historia, condicionaron la democracia con la causa Malvinas, imponiendo las leyes de impunidad, mintiendo a los familiares, sin practicar nunca una verdadera autocrítica.

Es necesario revisar ese pasado para construir un futuro mejor, sin ánimo de revancha ni de venganza, condenar a los responsables de los delitos de lesa humanidad acaecidos en Malvinas. Así como la recuperación de su identidad de las 144 tumbas NN (de las 237) en el Cementerio de Darwin. Es oportuno, a 30 años del conflicto bélico, poner en discusión todo lo acontecido. De nada sirve esconder la basura debajo de la alfombra. El debate Malvinas es imprescindible.

En el contexto actual de reivindicación de la política es de significativa importancia repotenciar la Causa Malvinas, porque ella encierra la concepción integral de Soberanía. Malvinas integra todo: lo político, lo social, lo cultural, lo económico, lo educativo, lo territorial. Si hablamos de recursos naturales, hablamos de Malvinas (hidrocarburos, pesca etc.). Si hablamos de desmilitarización, hablamos de Malvinas (base militar británica de Mount Pleasant). Si hablamos de pueblos originarios, hablamos de Malvinas (aproximadamente un 20% de los que participaron y cayeron en Malvinas en el conflicto bélico de 1982 fueron hermanos Qom, Wichís, Pilagás, Guaraníes, Tehuelches y otros). Si hablamos de integración regional latinoamericana, hablamos de Malvinas (el 82 demostró claramente esa unidad, y hoy tenemos al Mercosur, la Unasur, la Celac). Si hablamos de geopolítica, está Malvinas como un lugar estratégico política y militarmente. Si hablamos de derechos humanos, crímenes de guerra y delitos de lesa humanidad, hablamos de Malvinas (así lo demuestran las denuncias presentadas ante la Justicia Federal, en el marco de la memoria, la verdad, la justicia y la soberanía). Y si hablamos de democracia, Malvinas está presente (ella también posibilitó la recuperación de la Constitución y la Leyes).

Malvinizar Malvinas es hablar de integridad territorial, de soberanía social y política, de destino nacional autónomo, de alianzas estratégicas, es hablar sobre las cosas que nos faltan o de las que estamos en proceso de recuperar. Como sociedad, como pueblo, en estos buenos tiempos de debate, de quiénes somos realmente, de dónde venimos, de reconstruir nuestra identidad, Malvinas es sin lugar a dudas el eje convocante más importante e imprescindible, no sólo en nuestra Patria, la Argentina.

*Centro Veteranos de Guerra La Pampa

 

En la institución se integran aproximadamente setenta veteranos de guerra con un gran número que vinieron de otras provincias. La mayoría participó en la Armada Argentina y unos veinte en el Ejército. Desde 1998 cuentan con sede social propia, en Salta 547 de Santa Rosa, con un salón de uso múltiple, baños para damas y caballeros, con una cocina parrilla interior.

En la sede se realizan las asambleas del Centro y se desarrollan actividades culturales (enseñanza de folclore, danzas, y pintura sobre telas, entre otras, jornadas con niños del barrio) y la tarea de difusión de la gesta de Malvinas que los tuvo como protagonistas. También otras organizaciones no gubernamentales utilizan el lugar para desarrollar reuniones o asambleas.

Charlas y exposiciones en Santa Rosa, se completan con actividades a las que son invitados por entidades culturales de otras localidades pampeanas, del Oeste de Buenos Aires y Sur de Córdoba. El fin primordial de todo veterano de guerra es la reivindicación de los compañeros caídos, la lucha constante por la recuperación de su identidad, y el deseo de “volver a ver flamear la celesta y blanca en nuestras islas”.