Nuevo 1° de Octubre es una publicación mensual y gratuita de la CPE.
OPINIÓN

Quienes participamos activamente en instituciones sabemos de la importancia de las asambleas. En primer lugar, decir que los Estatutos, que son algo así como la “Constitución” de cada una de ellas, imponen plazos que la excepcionalidad de la pandemia, obligó a postergar.

En el caso de la CPE, con cerca de 80 mil asociadas y asociados, los Estatutos preven Asambleas Electorales de Distrito para elegir un cuerpo representativo de Delegadas y Delegados, que se integra con un representante por cada mil asociadas/os, que estudiarán y resolverán los temas de consideración en la Asamblea Anual Ordinaria; en particular los estados contables y balances que el Consejo de Administración pone a consideración. También se establecen los recursos que se destinarán a las remuneraciones y se renueva parcialmente el Consejo, que es el órgano cuya responsabilidad es gestionar y administrar la organización, y finalmente se eligen las y los síndicos, encargados del control de gestión.

En síntesis, hay dos eventos anuales que constituyen los puntos esenciales de la vida de nuestra cooperativa: las Elecciones de Delegadas/os y las Asambleas Anuales Ordinarias. Ambas instancias fueron suspendidas en 2020 en razón de la pandemia de Covid, de acuerdo a las disposiciones sanitarias.

Hoy que asistimos a la lenta recuperación de la “normalidad“, las autoridades de la CPE, previa comunicación a las autoridades y de conformidad con la normativas, nos aprestamos a organizar el acto eleccionario para renovar el Cuerpo de Delegadas/os. Y posteriormente, la Asamblea Anual Ordinaria mencionada.

Más allá de las disposiciones estatutarias, la gestión de la CPE, representada políticamente por la Lista Celeste, tiene por tradición informar, aclarar, debatir y compartir con sus asociadas/os, la marcha de su Cooperativa. Es conocido que todo lo que sucede en la CPE se pone a consideración de la opinión pública y sería muy excepcional que un asociado o asociada desconozca hoy la situación de su cooperativa, sus preocupaciones y proyectos. No obstante lo cual, las Asambleas de Delegadas y Delegados son instancias superlativas, en donde la conducción expone lo hecho y lo por hacer, los logros y también las frustraciones de la gestión anual.

Transcurridos dos ejercicios económicos y sociales atravesados por una pandemia mundial de innumerables consecuencias, vaya si tenemos para comentar, debatir, resolver y compartir. Será una oportunidad para analizar en conjunto las razones de los desequilibrios de varios sectores, compartir la preocupación por la delicada situación que atravesamos las cooperativas de servicios, las consecuencias del nuevo estatus de las telecomunicaciones, en fin, analizar el estado de nuestra organización.

Pero también será un espacio para recordar y honrar a quienes han quedado en el camino víctimas del Covid-19, y a quienes siguen de pie dando batalla cada día para garantizar servicios esenciales, porque la pandemia no terminó. Porque a pesar de las dificultades económicas la CPE sigue dando respuestas a las demandas de sus asociadas y asociados en tiempo y forma, con los cuidados extremos que demandan los protocolos Covid.

Los eventos institucionales referidos se abordarán tomando los recaudos y prevenciones ya incorporados en la CPE, con los aforos correspondientes, las medidas sanitarias prescriptas por las autoridades, el distanciamiento necesario, en fin, afectaremos todos los recursos de que dispone la organización a fin de garantizar la realización de los mismos sin poner en riesgo el estatus sanitario que hemos logrado con el esfuerzo de todas y todos, como lo hemos hecho hasta aquí.