Nuevo 1° de Octubre es una publicación mensual y gratuita de la CPE.
La presidenta participó del acto de CPEtv

La CPE es la primera cooperativa argentina habilitada por la Afsca para brindar el servicio de televisión digital por cable, en el marco de la Ley 26522 de Servicios de Comunicación Audiovisual. El 5 de julio la Usina fue una fiesta popular que celebró el cierre feliz de una etapa de diez años de persistencia. Sin dudas, el acto se jerarquizó por la participación y las palabras de la presidente Cristina Fernández a través de una videoconferencia desde la ciudad de Buenos Aires.

Reencuentro de trabajadores de la fábrica de hielos cooperativa

Publicada en diciembre de 2011

El viernes 18 de noviembre fue un día especial para los ex empleados de la fábrica de hielos cooperativa, quienes volvieron a verse las caras después de décadas de su cierre, ocurrido en 1978.

Por iniciativa de Miguel Ángel Godoy y Oscar Andragnez, empleados que actualmente cumplen funciones en la CPE pero que ingresaron a la entidad a través de la fábrica, un grupo de unos 20 operarios se juntaron para recordar viejos tiempos. Una época en la que el hielo debía fabricarse porque las heladeras no existían o eran un lujo excéntrico para la ciudad.

Sobre la calle 1º de Mayo, casi en la esquina con Raúl B. Díaz, donde se conserva buena parte de la fachada del edificio donde trabajaron, posaron para la foto Angel González, Teodoro Fernández, Justo Fernández, José Schap, Angel Saavedra, Alfredo Moya, Oscar Andragnez, Miguel Godoy, Arturo Rechert, Miguel Brost, Orfel Blanc, Roberto Benítez, Alberto Acosta, Miguel Hirschfeldt, Carlos Scheffer, Juan José Furch, Carlos Mazzone, Alberto Ballesteros, Ricardo Ibarra, Angel Schap y Julio López, acompañados por consejeros y gerentes de la cooperativa.

Las autoridades, encabezadas por el presidente Oscar Nocetti, entregaron la réplica de una trilladora a Arturo Rechert, quien durante su paso por la fábrica vivió en una casa ubicada en la misma cooperativa, al servicio durante las 24 horas del funcionamiento de las máquinas.

Nocetti anunció además, que una vez obtenida la licencia para prestar el servicio de tv por cable, el primer asociado en ser conectado al nuevo servicio será don Angel González. El presidente recordó que este ex trabajador de la fábrica de hielos, movido por su afecto hacia la cooperativa, hace más de un año desconectó a su vivienda del servicio de tv por cable que brinda una empresa monopólica en Santa Rosa, como protesta por las constantes trabas legales impuestas por ese grupo para que la entidad solidaria no pueda brindar el servicio.

 

Juan Pelizzari

Publicada en noviembre de 2011

Es historia conocida que el edificio que identifica a la Cooperativa Popular de Electricidad, ahora como lugar de encuentro de la cultura y la vida social de la región, antes como el sitio donde funcionaban los enormes generadores que abastecían de energía a la ciudad, debe su existencia a la decisión política de una cooperativa en crecimiento. Pero poco se sabe de su constructor, Giovanni Pelizzari, un inmigrante italiano que trabajó en la creación de esta y otras obras muy conocidas por los pampeanos.

La historia de Giovanni

“Juan” era hijo de Pietro Pelizzari y María D´Adam. Nació el 31 de agosto de 1878 en la Comuna de Caltrano, Provincia de Vicenza, Región del Véneto (norte de Italia), lugar de castillos y catedrales góticas. Allí aprendió el arte de la albañilería.

Tenía 24 años cuando partió del puerto de Génova, en un viaje que duraba alrededor de treinta días. Dejaba una Europa superpoblada y pobre, en su pasaporte fechado en Vicenza el 30 de marzo de 1903, se establecía como destino: “L´América. Buenos Aires.”

201111 2 Recordando a un constructor

Juan Pelizzari

Llegó a la Argentina junto a su primo Luis D´Adam e inmediatamente comenzaron a trabajar en la construcción de las alcantarillas del ferrocarril de Pehuajó a Toay.

A los pocos meses llegó su novia Rosa Dal Santo. Se casaron en Santa Rosa. Primero vivieron en la quinta de Torroba, luego compró a la sucesión del Coronel Remigio Gil, una manzana de terreno con médanos y caldenes, en Villa del Busto.

Construcciones

Trabajó en la construcción del “tanque del millón” en el Parque Luro (junto a Ignacio Martín), en el Mercado Municipal (1928), en numerosas viviendas que hoy pueblan el centro de Santa Rosa y varios chalets en estancias cercanas.

En el año 1926 le encargaron edificar la Panadería Municipal. Juan era experto en el armado de hornos, conocía muy bien la técnica de construcción de la bóveda y los materiales que debían emplearse.

Por esos años la fábrica de mosaicos para pisos más reconocida de Santa Rosa, era la de Cafardo, sobre la calle Alsina. Juan le explicó la forma de fabricar mosaicos que permitían realizar guardas y que él había conocido en Caltrano; luego las aplicó en su casa de Villa del Busto y otros edificios.

2026 01 A 90 años del primer año La Usina

La Usina, el edificio de la CPE sobre calle 1º de Mayo.

Sala de máquinas

Sobre un proyecto del arquitecto D´Adam de 1931, construyó en 1936 la primera “Sala de máquinas de la Cooperativa Popular de Electricidad,” que luego se popularizó con el nombre de “La Usina.” Era un edificio de líneas simples, con paredes exteriores de ladrillo visto y cornisas.

Patria e lavoro

Desde 1911 Juan integró la “Societá Italiana di Mutuo Socorso, Patria e lavoro.” Allí se manifestó su espíritu solidario, lo que le permitió estrechar lazos y mantener pautas culturales con otros italianos, donde compartían los recuerdos y la nostalgia por la patria lejana. Los domingos se dedicaban a construir las viviendas de los compatriotas que llegaban y se integraban a la ciudad.

Volver a Italia

En 1924 Juan y Rosa cruzaron el océano rumbo a la ciudad de Caltrano. Deseaban reencontrarse con los familiares que habían quedado allá, llevando noticias sobre las posibilidades de trabajo que existían en la Argentina.

Vida austera y mucho trabajo

En su casa de Villa del Busto -que aún existe- llevó una vida austera y de mucho trabajo, junto a Rosa y los once hijos. Construyó un tanque y adquirió un molino para regar la quinta, donde además de cultivar las hortalizas de estación, tenían frutales y viña. Criaban aves de corral y faenaban varios cerdos para tener embutidos durante el invierno. Elaboraban vino patero y grapa, que almacenaban en bordelesas. Todo se guardaba en el sótano. La construcción de los sótanos fue un aporte de los inmigrantes a la arquitectura urbana y rural de La Pampa.

Juan y Rosa albergaron a parientes y compatriotas que llegaban, tratando de atenuar el sentimiento de desarraigo, como aquella oportunidad en 1948 en que envió a su hijo Pedro acompañado por Ramón Formía, hasta el puerto de Bahía Blanca, en una Ford T modelo 1927, a buscar a un pariente de profesión constructor, que había llegado desde Caltrano.

Mariani y los vidrios de La Usina

Otro dato desconocido: Enrique Mariani, quien fuera director de la Banda Sinfónica de La Pampa (y padre de Daniel, militante desaparecido durante la dictadura) participó en la creación de La Usina: de niño, ayudó a su padre a colocar los vidrios del edificio. Así se lo contó una vez a Juan Carlos “Pinky” Pumilla, responsable del Archivo Histórico de la CPE.

*Gladys Pelizzari es hija de Juan.

Nombres para calles del Parque Industrial de Santa Rosa

Publicada en mayo de 2011

Cualquier comunidad tiene nombres que suelen repetirse por inercia, sin conocer la historia que los preceden. Santa Rosa no es ajena a esta costumbre. Don Raúl Espinosa, delegado y consejero de la CPE en numerosas ocasiones, preparó un trabajo que elevó a la comisión directiva de la Unión Industrial de La Pampa. El objetivo es promoverlos para que algunos de ellos identifiquen calles del Parque Industrial.

“He recurrido a mi memoria y efectuado consultas para tener la mayor precisión posible aún cuando es sabido que en estos casos es difícil lograrla”, admitió Raúl. Según su opinión, se trata de valiosos emprendedores que ajustaron su accionar a un compromiso esencial con su quehacer. También reconoció que existe la posibilidad de incurrir en algunas omisiones involuntarias. Algunos de los nombres que figuran en la lista son los siguientes.

Emilio Werner

El molino harinero Werner fue un gran movilizador de la economía provincial y regional, con una industria altamente tecnificada. Fue impulsor de una cultura del trabajo metódica y eficiente.

Vicente Laurenzano

Nativo de Toay-Santa Rosa, se inició modestamente, asumiendo los riesgos inherentes a desarrollar algo desde la nada. Ya maduro, cursó estudios en la Escuela Técnica en materia de obras civiles, mientras daba forma a un taller metalúrgico que llegó a emplear a 70 personas.

Agustín Prieto

Originario de Miguel Riglos, recaló en Santa Rosa en 1950 con una fábrica de bloques de cemento. Con un equipamiento muy moderno para la época volcó su actividad a la construcción de mosaicos. Profundo conocedor del proceso fabril, atento hasta en los menores detalles, exigente consigo mismo, su prematura desaparición privó al medio de uno de sus más calificados emprendedores.

Celestino Títolo

Maestro de taller con precisos conocimientos en el tratamiento de metales y máquinas herramientas. Llegó de su Gálvez natal (Santa Fe) con el nacimiento de la Escuela Técnica, a la que brindó su esfuerzo en la construcción de techos, portones etc. Para el armado de los talleres usó materiales de rezago y aún desechos. Educador apasionado inculcó a sus alumnos la idea de emprender sus propias actividades apoyándolos más allá de su misión dentro de la escuela.

Gonzalo Blanco

Apasionado de la enseñanza llegó de la Escuela Técnica de General Pico con toda su experiencia y fino ingenio. Hizo punta en el desarrollo del dibujo técnico (planos) ayudando con sencillez y sabiduría tanto a sus ex alumnos como a los que no lo fueron.

Bautista Sastre

Carpintero notable, se dedicó a la construcción de aberturas y muebles de excelente calidad, con máquinas modernas, entre los años 30 y 50. Queda como recuerdo el edificio de su sede en Escalante y Mitre de hermosas líneas arquitectónicas que aún lucen a despecho de una antigüedad de alrededor de 80 años.

201105 2 Proponen reconocer a emprendedores de la ciudad

Antiguo edificio de Escalante y Mitre, donde funcionaba Casa Sastre.

Domingo Scaricaciottoli

Ladrillero. Entre los años 40 y 60 representó el nombre del fabricante artesanal de ladrillos, renombrado tanto por la calidad de sus productos como los valores de su trato personal.

Benito Lasierra

Fabricante de lavandina y jabones. Desarrolló su actividad del 30 al 50 en la sociedad “Lasierra y Encuentra”, muy conocida tanto por su importante producción como por la aceptación de sus productos, que funcionó en lo que hoy es Argentino Valle al 50.

Mugar Muebles

Fue una continuidad de ex empleados de Sastre, integrada por Arnol Muñoz (Nolo) y Ángel García (Lolo), que extendió su actividad hasta los años 80, produciendo muebles de excelente calidad, siendo además formadores de nuevos carpinteros.

Lino Ranocchia

Industrial maderero a partir de rollizos de caldén contó con equipamiento de grandes máquinas de aserrado para la construcción de tablones y listones que luego se trozaban para su aplicación en pisos de madera. Su dotación osciló entre 30 y 40 obreros. Funcionó en los años 40 a 50 en 1º de Mayo y Antártida Argentina.

Diego Andrade

Transportista emblemático, de gran personalidad. Se inició con un camión de transporte entre Santa Rosa y Buenos aires por los años 40 llegando a formar una flota moderna y numerosa, que aún mantiene presencia provincial, dirigida por sus descendientes.

Calixto Baudaux

Herrero de los de “antes”; su inicio se remonta a los años 20. El laboreo del hierro candente salido de la fragua cobraba singulares formas a través de las manos de genuinos artesanos que contaban con poco más que un martillo. La herrería de Baudaux, además del importante rol que le cupo en las cinco décadas de herrería propiamente dicha, abrió un camino en el tema metal mecánico que aún transitan sus nietos a metros de Alberdi y Delfín Gallo.

Higinio Juan

En los años 20, fuera de los pozos y bombas de agua manuales, la extracción de agua para quintas, campos y algunos domicilios, era a través de molinos de viento. Su atención y reparación era competencia de molineros, entre los que cabe mencionar a Higinio Juan. La esquina de las hoy Córdoba y San Jorge fue el lugar de visita obligado, donde hasta hace pocos años aún atendía uno de sus hijos (Ramos “mito”) ya fallecido y padre del actual industrial metalúrgico Ricardo Juan.

Vicente Rovito

En la década del 40, cuando las emisoras de Buenos Aires empezaron a llegar a estos pagos, tener un aparato de radio era cosa de privilegiados. Por ese entonces, por iniciativa de Vicente Rovito y Vicente Faus, se produjo la masificación de la disposición de radios en los domicilios y en zonas rurales para quienes dispusieran de aerocargadores. En Casa Faro los antes nombrados idearon la venta en cuotas de los aparatos que ellos mismos armaban, marca Voxon.

Enrique Gambulli

A principios de los 50, como “Elgea”, inició la fabricación acumuladores para automóviles, camiones, etc. Formó un equipo con varios de sus hijos, extendiendo su actividad durante cinco décadas. Sus hijos fueron continuadores hasta que en la desgraciada década de los 90, como muchas otras expresiones de genuinos emprendedores, sufrieron la destrucción de tanto esfuerzo.

Osvaldo Varela

Procedente de Chacabuco (Bs As) llegó a Quemú Quemú en 1959, iniciando en premoldeado de cemento la construcción de bebederos, tanques modulares para aguadas rurales, comederos para cerdos y postes de hormigón para cercos olímpicos. En 1984 se estableció en el parque industrial con modernos equipos manteniendo el funcionamiento de su fábrica en Quemú. Derivó su atención a la actividad agrícola ganadera dejando al frente de las fábricas a su hijo en Quemú y a su hija y familia en Santa Rosa.

Por último cabe mencionar a Vicente Fornillo y Justo Cafardo como fabricantes de mosaicos, Saturnino Delamata, Timoteo Álvarez, Magín San Pedro, y Martín Baraybar como panaderos; y una mención especial para Enzo Camiletti, italiano que llegó a Santa Rosa en los años 50, quien fue un finísimo artista en el laboreo de metales.

Documento que prueba una historia

El cacique ranquel Yancamil fue hecho prisionero en 1885 y trasladado a la isla Martín García. Rudecindo Roca, gobernador del Territorio de Misiones, usaba prisioneros como mano de obra esclava en sus propiedades. Así llegaron al lugar Yancamil y su gente hasta que escaparon al Paraguay. El historiador de Provincia de Misiones, Julio Cantero, accedió a un expediente, que recupera la historia de Yancamil en ocasión de su sublevación y fuga del ingenio azucarero de Campo San Juan, en la localidad de Santa Ana.

Relato de una experiencia con el Proyecto de Voluntariado Universitario

“La palabra viva es diálogo existencial. Expresa y elabora el mundo en comunicación y colaboración. El diálogo auténtico –reconocimiento del otro y reconocimiento de sí en el otro– es decisión y compromiso de colaborar en la construcción del mundo común”.

(Paulo Freire, 1981).

Publicada en marzo de 2011

Cuando hace dos años, en marzo de 2009, se realizó en el Puesto “Los Olmos” el Primer  Encuentro de Organizaciones Campesinas y Puesteros organizado desde el Movimiento de Apoyo a la Lucha por la Tierra (MaluT), se planteó la necesidad de mejorar las comunicaciones y fortalecer el intercambio entre vecinos de la zona de Paso Maroma, en el oeste de La Pampa. Las simples palabras de un criancero de la región reflejaron aquella vez el sentido de la propuesta: “que la zona se pueda agrupar… todos los vecinos en comunión… estar más comunicados”.

Paso Maroma, como otros parajes del oeste provincial (tales como Árbol de la Esperanza y Paso de los Algarrobos), se encuentra habitado por familias de crianceros poseedores de la tierra, quienes están iniciando los trámites para la titularización en forma conjunta y han sido amenazados por supuestos titulares registrales que buscan despojarlos del lugar. En este contexto de conflictividad emergente, en una zona que carece de señal de telefonía celular en forma permanente y de caminos en buen estado, la comunicación radial se vuelve estratégica.

201103 2 La comunicación como herramienta organizativa

Reina Amaya, la flamante radiofonista, atendiendo a sus chivas.

En el marco del Proyecto de Voluntariado Universitario (PVU) “Fortaleciendo la comunicación. Una herramienta para conocer nuestro derecho a la tierra”, el objetivo fue “favorecer la apropiación de recursos legales y organizativos para enfrentar las situaciones de vulnerabilidad en torno a los conflictos por la tierra y las carencias de los medios de comunicación apropiados”. Tarea fundamental para esto, es fomentar redes de solidaridad en pos de la lucha colectiva por la tierra y, en este marco, el aprovisionamiento de radiotransmisores para fortalecer la comunicación entre los puestos y con la región.

Se realizó un primer contacto con la Dirección de Comunicaciones de La Pampa, con Marta Andrade (técnica de la Red de Emergencia), quien prestó un valioso asesoramiento acerca de los distintos equipos factibles de instalar en esa zona y se ofreció a brindar la capacitación en radiofonistas en el oeste pampeano de forma gratuita.

En posteriores reuniones con puesteros nucleados en la Asociación de Pequeños Productores del Paso, se eligió un lugar estratégico donde instalar el equipo de comunicaciones y buscó una persona que quedara a cargo del mismo. Se resaltó la importancia de que fuera una mujer, pues son ellas quienes se encuentran en la casa donde se desarrollan las actividades domésticas, productivas y reproductivas, posibilitando así el envío de los mensajes durante todo el día.

Entre todos, acordaron que la persona indicada era Reina Amaya, madre de ocho hijos, criancera de Paso Maroma e integrante de la Asociación de Productores del Paso, quien llevaba más de diez años inscripta en una lista de espera para acceder a un equipo de radio. Por tal motivo, Reina aceptó feliz convertirse en la radiofonista de la zona. De este modo, se coordinó para septiembre de 2010 el primer taller de capacitación, que fue dictado por Marta Andrade y coordinado por los integrantes del Proyecto de Voluntariado, en su puesto conocido como “Los Aromos”.

La actividad reunió a unas treinta personas en el puesto, entre familiares, vecinos, técnicos de la provincia, integrantes del Malut y otros interesados. Mientras en el interior de la casa giraba la ronda de mates, los hombres trabajaban en la instalación de la antena y los equipos de radio. Luego se realizó el taller participativo donde, además de destacar la importancia de la comunicación como herramienta de organización social, surgieron otros problemas de la zona referidos a salud, nuevos conflictos con la tierras, inundaciones de los espacios de pastoreo ubicados sobre el cauce del Río Salado, mortandad de los caprinos por la sequía o falta de mantenimientos de los equipos de radio y las pantallas solares, entre otros. Luego de discutir sobre estrategias de acción se redactaron notas solicitando a las autoridades provinciales el mantenimiento de los equipos de radio, baterías y pantallas solares.

201103 3 La comunicación como herramienta organizativa

Momento en que se entregaron los equipos de radio.

El cierre de la actividad fue festejado con un asado a la canasta y por la tarde se efectuó la entrega formal del equipo VHF, de alcance regional, a Reina y Faustino. Fue gestionado también otro equipo de mayor alcance (de tipo HF, comunicado con Santa Rosa y conectado a la red Patagónica para llegar hasta Ushuaia) que la Secretaría de Comunicaciones de la Nación donó a la Asociación de Productores. De este modo quedaron en funcionamiento los dos equipos de radio. Reina ahora no sólo podrá comunicase con sus vecinos del Paso y sus hijos de la zona de Puelén, sino también con radios de toda la provincia y la región patagónica.

El desarrollo de esta experiencia pone en manifiesto que cuando existe un objetivo común y un firme interés en que se concrete, las actividades pueden realizarse mediante el aporte colectivo y el trabajo mancomunado. Sólo es necesario crear los puentes y estar dispuestos a cruzarlos. Resulta vital como estrategia garantizar una buena comunicación en estos parajes poblados por campesinos, para fortalecer y articular las redes de reciprocidad,  organizativas y de resistencia, rurales y urbanas. De este modo, es posible fomentar el desarrollo de las estrategias de reproducción social que se sustentan dentro un espacio comunitario que les provee recursos materiales y simbólicos. Espacio vital para la existencia campesina. Espacio que hoy se disputa por el uso y apropiación de sus recursos. Espacio propicio para la resistencia.

* María Eugenia Comerci es Directora del PVU

HISTORIAS DE SANTA ROSA

Publicada en noviembre de 2010

El 4 de octubre de 1894 se fundó la Asociación Española de Socorros Mutuos y el 24 de diciembre la Società Italiana di Mutuo Socorso Patria e Lavoro. Entidades de espíritu caritativo, solidario e inclusivo que supieron tender una mano fraterna al paisano recién llegado quien, con sus sueños y nostalgias, venía a poblar estas pampas remotas.

Ambas instituciones fueron procurándose las sedes sociales como así también los centros y lugares donde socializaron sus connacionales, con otras colectividades y con los criollos hijos de estas tierras. En el caso de la colectividad italiana, un antiguo pergamino del 25 de diciembre de 1895, acusa la colocación de la piedra fundamental del primer edificio de la institución en una parcela donada por don Tomas Mason.

Teatro Español

La Asociación española erigiría, también en un terreno donado por Mason, el Teatro Español. Inaugurado el 7 de marzo de 1908 en la por entonces calle Quintana, denominada por Ana Lasalle como la “Calle de las Corporaciones”, por coincidir en la misma arteria las sedes de ambas colectividades y de la francesa. Con alguna que otra remodelación fue definitivamente reinaugurado el 24 de mayo de 1927 por el presidente de la Asociación don Antonio Armesto.

Su construcción fue confiada en 1907 a inmigrantes italianos: los señores Florindo Escolari y Francisco Sampietro, al igual que la remodelación de 1927, que quedó a cargo de la empresa de Francesco Mattei y Luigi D'Adam. El Teatro, a lo largo de estas diez décadas, fue mudo testigo de eventos que quedaron en la memoria colectiva. Entre las numerosas representaciones señalamos en 1909 las óperas “Tosca”, “La Boheme” y “Rigoletto”; al año siguiente año se reponen pero se agregaron “Fausto”, “Pagliaci”, “Caballería Rusticana”, “Otelo”, “La Dama de las Camelias”, y la obra “Tierra Virgen” del autor local Pedro Pico.

Mucho más acá en el tiempo, el ya legendario grito popular “Échele leña Savioli”, la constitución de la Unión Democrática, el agasajo de despedida como gobernador del Territorio Nacional de La Pampa al General de Brigada Miguel Duval, y las veladas del 15 y 16 de agosto de 1950 en homenaje al General José Francisco de San Martín, entre otros acontecimientos.

El Marconi

El 16 de mayo de 1938 los italianos inauguraron el Cine-Teatro Marconi con una concurridísima asistencia, incluido el gobernador del territorio Pérez Virasoro, con el estreno de “Sangre y Marfil, un film en ocho actos”, y para cerrar la función “La historia se hace de noche”. La ambición y el anhelo de los tanos llevaron a que hacia 1944 se propusiera, a través de Antonio D'Adam, un futurista proyecto para construir un Teatro con un perfil símil a las obras proyectadas por Albert Speer en Alemania, iniciativa que por desavenencias internas y problemas presupuestarios fue dada de baja.

 

*José Francisco Minetto es investigador del Instituto de Estudios Socio-Históricos (UNLPam) . 
Vicepresidente del Club Italiano de Santa Rosa.

TELEVISIÓN COOPERATIVA

El camino abierto por la Ley de Medios Audiovisuales para que la CPE tenga un canal de televisión registra importantes antecedentes que tienen que ver con su propia vida institucional y con las aspiraciones de la sociedad santarroseña.

Adiós a Bustriazo Ortiz

Publicada en julio de 2010

Con la partida de Bustriazo Ortiz las letras pampeanas pierden al mejor poeta de su historia. Había nacido en Santa Rosa un 3 de diciembre de 1929. De sólida formación autodidacta, su trayectoria poética fue desde el cancionero de raíz folklórica hasta las formas más atrevidas de la vanguardia contemporánea. Bien podría definirse su producción como un prisma en cuyas caras se reflejan todos los aspectos de la condición humana. El perenne amor, la historia, los márgenes de la ciudad, los vestigios del tiempo ido, el paisaje pampeano, la amistad, las sombras de los muertos, y tantos otros.

Aunque solitario y distante, siempre estuvo al lado de los oprimidos. Ya en sus primeros libros, que datan de los años '50, refleja un claro posicionamiento a favor de los pueblos indígenas, cuando todavía estaba en pleno auge la exaltación de la llamada Campaña al Desierto. Lamentablemente, el inexplicable silencio al que fueron condenados por mucho tiempo hizo que el compromiso de su voz poética no pudiera difundirse cuando era más necesario.

Trabajó de linotipista y corrector en el diario La Arena, fue mirero en campamentos topográficos, telegrafista policial y arqueólogo aficionado en la localidad de Puelches. Después, ya radicado definitivamente en Santa Rosa, se dedicó de lleno a la producción de sus libros. Dora Battistón, la más calificada conocedora de su obra, compara con poético acierto, esta última etapa de Bustriazo con la de un antiguo viajero, que ya concluido su periplo, de regreso a su patria, se sienta a escribir en múltiples noches la crónica de sus viajes.

La poesía de Bustriazo es tan apasionada como apasionada fue su vida. Pocas obras se retroalimentan con el mismo afán, tanto que no puede concebirse una sin la otra. No hay una línea donde no se perciba el latido de su corazón dilatarse hasta el infinito. Del enojo con un bolichero o un amigo podía surgir un poema de escarnio, así como de la efímera e idealizada relación con una joven maestra de Puelches surgió la musa que le inspiró memorables poemas.

Al fin y al cabo, como el albatros de Baudelaire, su elemento vital fue el “aire” de la creación, donde la belleza de su vuelo no tuvo rival. En la otra dimensión, en la “tierra”, su vida cotidiana, como el ave marina en la cubierta de los barcos, no corrió la misma suerte. Como muy pocos poetas del siglo XX, demostró que el centro de la poesía reside en la manera personal, irrepetible, de mirar la existencia, sin los condicionamientos del medio ni de los manuales que se nutren de la tradición idiomática.

Para quienes conocen su poesía, es difícil no recordarlo con algunos de sus sentidos versos, como aquellos del que es quizás su mejor poema: Entonces me encendías hondas chicharras / en una casa blanca del Curacó, / y en las tardes del agua era en mis manos / un pájaro chiquito tu corazón.

*Marcelo Cordero era Director de Editorial Voces en 2010

UN HOBBY CON ALCANCE SOCIAL

Una antena y un equipo de radio permiten establecer conversaciones con todo tipo de personas, independientemente de su posición geográfica. En terremotos o zonas de desastres, es el único medio de comunicación.

PRIMERAS IMÁGENES DE SANTA ROSA

La colección fotográfica de Enriqueta Schmidt 1892-1911 que recrea los primeros años de Santa Rosa, incluye cinco imágenes que remiten a aspectos religiosos: dos de ellas refieren a la visita del Obispo Juan Cagliero.

LA GESTIÓN DEL PUEBLO PAMPEANO

Una foto cargada de historia. Los “provincialistas” pampeanos que gestionaban para gobernarse a sí mismos y hacerse cargo de un territorio que entonces era nacional. Su recuperación no sólo rescata del olvido un documento sino revaloriza una etapa de pelea que recién pudo transformarse en un hecho real en 1952.